EMOCIONES

No hay aprendizaje sin emoción

La justificación del uso de una metodología monótona y casi unidireccional en matemáticas podría encontrarse en el carácter formal, racional, lógico y estructural de esta materia. Todo ello pudo haber llevado a estructurar la enseñanza de las ciencias exactas alejándola de todo aquello que fuera irracional y subjetivo, como los sentimientos. Hasta hace relativamente poco, la razón humana y las emociones eran consideradas polos opuestos de un mismo mecanismo. Sin embargo, la realidad es muy diferente, ya que la relación entre la razón y las emociones humanas es más intensa de lo que se pensaba en el pasado. 

 

Sólo tenemos que darnos cuenta nosotros mismos de que una vez fuera del sistema educativo, sólo

aprendemos aquello que contextualmente necesitamos o nos motiva, aquello que nos inspira, que nos causa curiosidad, nos entusiasma, nos hace sentir bien, nos ayuda a opinar con los demás, nos hace sentir especiales, en definitiva nos emociona. Detrás de un aprendizaje significativo siempre hay una explosión de emociones que hace entender a nuestro organismo la necesidad de retener el conocimiento adquirido.

Hemos de recordar que no se aprende aquello que no motiva, y si algo no motiva se debe a que no genera emociones positivas que impulsen a la acción en esa dirección.

La Neurociencia nos está ayudando a entender que razón y emoción están muy ligados entre sí. Entonces, si el aprendizaje lógico y racional no está tan desentendido de los sentimientos, ¿por qué seguir enseñando matemáticas de forma magistral y sin mediar con las emociones?

            

© Maths4everything es una web creada por Pedro A. Martínez Ortiz que persigue, por un lado, la divulgación matemática y , por otro, crear un compendio de materiales didácticos para compartir y promover su aplicación en el aula.